La moda de los 8 bits

Marta 5 noviembre 2013 0

En los últimos años se han ido poniendo cada vez más de moda los 8 bits, es decir, aquella estética pixelada que tenían los juegos de los años 80 que se jugaban en recreativos y, más tarde, se jugarían con el surgimiento de las consolas domésticas y los juegos de ordenador con ese mismo estilo.

Fue ya a mediados de los noventa cuando se empezaron a usar los gráficos en 3D para los videojuegos. Sin embargo, muchos jugadores han continuado usando los antiguas consolas hasta crear sus propias ferias en honor a este tipo de videojuegos.

Juegos de 8 bits en smartphones

Con la aparición de los smartphones, algunos usuarios empezaron a diseñar sus propios juegos con esta estética de forma gratuita o de pago. La moda ha ido creciendo hasta que más usuarios han seguido sacando más juegos de este tipo.

Si no te convencen los tipos de juegos que circulan en Internet, también existe la posibilidad de comprar la consola original en páginas como OLX Colombia que tienen además periféricos para poder seguir disfrutando de los juegos en 8 bits. OLX es una página de anuncios clasificados en la que podrás encontrar una gran cantidad de bienes y servicios.
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También se ha puesto de moda la adaptación de series y películas a este tipo de videojuegos. Se puede acceder a ellos mediante pago o de forma gratuita según los derechos que tenga cada uno. Este tipo de juegos son perfectos para los móviles de hoy en día, ya que cuando se tiene un momento de aburrimiento, se va de camino al trabajo o a clase, se puede ir jugando.

La ropa de 8 bits 

Por último, algunos diseñadores de ropa han decidido hacer estampados de juegos de los 80 en honor a este tipo de juegos. No solo se puede encontrar este tipo de estampados en la ropa sino que también las fundas de los teléfonos móviles tienen unos dibujos que pueden simular los mandos de las consolas antiguas o alguna escena de un juego clásico.

La ropa en 8 bits se ha colado también en desfiles de moda, como se puede ver poco a poco va ganando terreno hasta convertirse en algo ya habitual.